sábado, 18 de mayo de 2019

La Casa del Migrante: Ciudad Juárez

Migrantes, solicitantes de asilo y deportados son albergados, atendidos y cuidados en La Casa del Migrante en Ciudad Juárez. Es obra social de gente de la Iglesia Católica comprometida con la justicia social. La población de Juárez dona los recursos y voluntarios colaboran en la atención. 

Hoy visité junto con mis colegas de la conferencia de ética de la migración de esta semana en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Tuvimos el privilegio de conversar con personas que son atendidas allí.

Yo conversé con dos hombres mexicanos recientemente deportados de Estados Unidos, uno de cuarenta años y otro de veintipico. Han hecho su vida allá, sin autorización, por necesidad económica. "La migra" gringa les detuvo, les encarceló por meses y meses y el sistema les deportó. Sus familias, incluyendo hijos e hijas, quedaron allá, en California y Arkansas. El mayor tenía una pequeña tranquilidad en que sus hijas son adultas y su madre vive en México. El menor quería llorar: sus hijos tienen cuatro y trece años. Ya no tiene a nadie en México. ¿Qué va a hacer? 

Otro hombre, mucho más joven, recién deportado, nos escuchaba con ceño fruncido de dolor y preocupación, ojos desesperanzados y rostro marcado por una mueca de desamparo. Miraba hacia el suelo. No dijo una sola palabra. Cuando me fui, le di la mano. Nos miramos sin hablar.


Preparémosle la cena

martes, 14 de mayo de 2019

A Ciudad Juárez, ¡México!

Espero mi vuelo a Ciudad de México en el aeropuerto JFK de Nueva York. Me siento emocionado de regresar a México por tercera vez este año. Ya es un lugar de gente amada por mi corazón. 

Esta vez viajo a Ciudad Juárez, Chihuahua, en la frontera con Texas. Voy rumbo a una conferencia sobre ética y política de la migración en la frontera. Me interesa el tema. Pero ante todo me interesa conocer la urbe binacional más grande y poblada del mundo: Ciudad Juárez - El Paso. 

Y quiero indagar cómo se viven en este momento las relaciones fronterizas y la presencia de migrantes centroamericanos en Juárez. Sé que hay tensiones. Pero también sé que hay ángeles, personas que cuidan, acogen, sustentan, comparten. Aman. Quiero conocerlas.


Amor, justicia y derecho

martes, 9 de abril de 2019

Rumba cubana: "¡Adiós soledad!"

Volver a bailar: estrategia para volver a la vida. En la noche dominguera busqué a mis amigues para recibir la semana con la rumba de Musa en Sisters. Ahí nos reunimos a bailar y cantar. Lo necesitaba como desahogo.

Y me expresé no sólo con los movimientos de mi cuerpo sino con mi voz. Siempre bailo en la rumba pero nunca canto. Tiendo a escuchar los llamados del cantor y las respuestas del coro sin unir mi voz.

Sin embargo anoche el Maestro cantor empezó un llamado al cual el coro de rumberos respondía: "¡Adiós soledad!" Se movió mi espíritu y quise cantar también entre amigues, aunque fuera un ratico: ¡Adiós soledad! Me sentí amparado por las voces en coro.

Rumba cubana (Foto: Benedikt_H)

sábado, 30 de marzo de 2019

Mudanza primaveral: Todo cambia

Niall y Clare han sido mis amigos desde que llegué a Brooklyn. Niall incluso fue mi compañero de apartamento cuando ambos nos mudamos a Nueva York. Después ha habido muchos cambios, muchas mudanzas. Pero siempre hemos sido amigos los tres.  Y ellos, felizmente, se casaron.

Hace tres años me pasé del barrio brooklynense de Kensington al de Windsor Terrace para vivir más cerca de ellos. Hemos sido vecinos aquí por casi tres años. Hace cinco meses nació Saoirse, su hija, y hemos sido vecinos los cuatro desde entonces. Han sido mi familia aquí en las cercanías del Parque Prospect.

En este hermoso sábado primaveral llegó el momento de su mudanza a la península de Rockaway. Allí estarán más cerca de la familia de Clare. Esta semana he estado ayudándoles con los preparativos. Me sentí privilegiado de acompañarlos mientras íbamos empacando sus cosas y desmontando un hogar para crear otro. Mientras lo hacíamos, Saoirse nos miraba con sus grandes ojazos azules y nos sonreía. 

Ya les dí el abrazo de despedida y los vi partir. Me quedé un toque solo.

Es tiempo de transformaciones primaverales. Con alegría y valentía les doy la bienvenida.


Todo cambia. Pero no cambia mi amor.

martes, 26 de marzo de 2019

Esperanza al alba

Hoy, como ayer, me desperté antes del alba. Cuando la divinidad de manos níveas acarició mis párpados, yo ya estaba despierto, respirando conscientemente y agradecido por el nuevo día. 

Se siente el renacer de la primavera en el ambiente. Ya se han abierto las primeras flores de crocus, con sus pétalos lila y estambres naraja. Ya cantan los gorriones y ¿los mirlos? Ayer, atravesando el parque Prospect, vi la primera pareja de cardenales volar entre arbustos a orillas del lago. Y yo, después de una ilusión truncada, ya no lamento lo que no viví en la India, sino que espero el alba despierto, con buenas expectativas de lo que me traerá el nuevo día.

Brooklyn Bridge al amanecer (Foto: Schlagenhauf)

viernes, 1 de marzo de 2019

Búsqueda peripatética de la belleza

Mi familia me ha enviado fotos bellísimas de mi jardín josefino esta semana. La bougainvillea veranera está cargada de flores blancas como ángeles. El arbusto frente a la ventana de mi dormitorio por primera vez floreció: sus hijas son lila y se agrupan en manojos colgantes. ¡Y los lirios rojos no se esperaron hasta abril y florecieron en febrero! 

Toda esta belleza brota gracias al cuidado de mis papás, jardineros fieles y amorosos.

Tanta belleza y tanto cuidado me causan alegría. También, si no me cuido, me pueden causar nostalgia, melancolía, tristeza por mi ausencia, más allá de morriñas y saudades.

Para cuidarme, mantenerme presente y sobrellevar esta fase de mi vida peripatética, procuré también belleza brooklynense esta semana. La encontré en dos nevadas leves. Tanto ayer jueves como hoy viernes, al despertar descubrí que durante la noche había nevado. No mucho. Apenas lo suficiente para dejar una capa fina de nieve - a gentle dusting - sobre las aceras, los jardines, las ramas deshojadas de los árboles, los techos. 

En el resplandor intenso de esa capita de nieve bañada por el sol, encontré la belleza que necesitaba para mantenerme presente y atento a mi entorno y al mismo tiempo alegrarme por los florecimientos en mi jardín y el amor de mi familia.

Capita de nieve - Dusting of Snow (Foto: Leonie.Vandekamp)

domingo, 24 de febrero de 2019

Respirar

Vos me mostraste, con tu ejemplo, el poder de la respiración. Respirabas meditando. Meditabas respirando. Cuando me viste agobiado, me dijiste: "Respirá". Hoy me desperté de madrugada con el pecho oprimido por un dolor emocional. Respiré. Respiré. Me relajé. Dormí. Me desperté soñando con una carta que me escribías. Suspiré aliviado. Durante el día, por momentos, respiré conscientemente. Y esta noche, al nadar, no me concentré en la sensación del agua en mi piel, ni en el sonido rítmico de mis brazadas, sino en mi respiración. Fue una forma de meditar respirando, como aprendí de vos. Ahora me voy a dormir. Respiraré hasta caer en sueños para encontrarte en ellos. Respiraré soñándote.

Respirar nocturno (Foto: LeticiaE)