martes, 16 de octubre de 2018

Ladama en Union Pool

Las muchachas de Ladama Project cerraban el domingo su gira de seis meses con un concierto en Union Pool. Las conocí en una fiesta en Brooklyn hace un año medio, escuchándolas tocar en vivo y luego bailando con ellas. Nos hicimos amigues. Y con mi corazón lleno de cariño he visto crecer a su banda y su proyecto social y educativo hasta llegar a culminar con éxito esta gira de su primer álbum, Ladama. Así que asistí al chivo sin falta.

Me encontré con la agradable sorpresa de que la cantante Ana Carmela Ramírez, acompañada por el cuatrista Jorge Glem, abrían con un recital de música folclórica venezolana. Carmela con sus interpretaciones nos llevó a pasear por toda Venezuela, de Maracaibo a Oriente y de los llanos a Caracas. Glem, extraordinario músico ganador del Grammy, la acompañaba con genialidad. Yo quedé alucinado de cuánta belleza podían crear juntos una voz, un cuatro y dos corazones enamorados de la música de su país. Pensé en mi Mar venezolana: cuánto le habría gustado ese recital. Mafer, mi amiga venezolana de Ladama, estaba conmovida al escuchar joropos, sirenas y más, como lo estábamos todos en la audiencia.

Luego fue el turno de Ladama. Lara en percusión, Daniela en tambor alegre, Mafer en la bandola y Sara en voz, guitarra eléctrica y percusión, acompañadas de su excelente bajista Pat, tocaron con más soltura, espontaneidad y alegría que nunca. Se nota que han crecido tanto en su arte y sienten tanta confianza en su capacidad grupal, que tocan cada vez con más libertad. Las variaciones vocales de Sara, los solos de Mafer, los juegos de llamada y respuesta en percusión entre Lara y Daniela y muchos detalles más le trajeron un inusitado frescor lúdico a las interpretaciones de cada uno de sus temas: desde Porro Maracatú hasta Cumbia Brasilera, pasando por Elo, Sin Ataduras y Night Traveler.  

Como siempre, su fusión de géneros latinoamericanos me cautivó. Yo además de disfrutar la excelente música y bailar a gusto, me sentía alegre. La verdad es tenía el corazón lleno no sólo de cariño sino de amor por esas mujeres talentosas y su proyecto musical comprometido con la justicia social, el feminismo y el simple gozo de vivir. 

Cuando terminó el concierto, todos en la audiencia les aplaudimos con entusiasmo y admiración sinceros. Era una delicia estar allí escuchándolas cerrar su gira en su casa, Brooklyn.

Yo me quedé en Union Pool conversando con ellas y luego les ayudé a guardar sus instrumentos y cargarlos en su carro. Me despedí con fuertes abrazos de cada una. Y regresé a casa feliz en el tren de medianoche y pico.

"Cumbia brasilera" en Cali, Colombia

sábado, 6 de octubre de 2018

Recorrido musical por una larga amistad

Escuché a Niall Connolly tocar con su banda en el Rockwood Music Hall después de muchos meses. Chris en guitarra eléctrica, Brandon en bajo, Lenny en percusión y Niall en guitarra acústica y voz me infundieron ánimo vital con su rock independiente. Me había costado recuperar mi nivel habitual de energía después de un fuerte resfriado. Pero su música me revitalizó. Iniciaron con "Sum of our Parts," pasaron por "Brooklyn Sky" y cerraron con "Dream Your Way Out of This One". En medio, repasaron repertorio seleccionado de los últimos cinco álbumes en estudio. Para mí, fue un recorrido por nuestra amistad y por mi admiración musical que ya lleva doce años y continuará. Soy un bendecido de la Vida y su ritmo, melodía, armonía y poesía.

Soñar: Dream your way away

sábado, 29 de septiembre de 2018

Yotoco: Cumbia brooklynense

¡Hay momentos tan llenos de gozo en la vida! Anoche mis amigues de Yotoco hicieron la fiesta de lanzamiento de su segundo álbum, Brooklynense. Yo andaba cansado y sentía que se me venía un resfrío encima pero no quería faltar. Tenía ganas de festejar con mis amigues esa obra de arte tan rica y sabrosa pa' escuchar y bailar.

Además era el cumpleaños de Sebastián, el líder de la banda y mi buen amigo. Como dijo Nato, su compañera de grupo y de la vida, durante el concierto: "¡Estamos aquí para festejar el milagro que es Sebastián López!" ¡Salud!

Y para rematar, el álbum se titula Brooklynense pues la principal canción es "Cumbia brooklynense", inspirada en uno de los capítulos de mi libro, Loving Immigrants in America. Sebastián escribió la letra en respuesta a lo que escribí en el capítulo sobre el bailar con gente querida como una salida al laberinto de la soledad. Y todos los miembros de Yotoco compusieron la melodía y arreglaron la pieza juntos. 

Cuando tocaron "Cumbia brooklynense" anoche, todos mis amigues me rodearon mientras bailábamos juntos. Me rodearon hasta los compas que conozco un poco menos, como el salvadoreño Maravilla y su esposa y cuñada mexicanas, Evelyn y Pamela, y nuevos amigos que hice anoche de México y Puerto Rico.

Sentí alegría por mis amigues de Yotoco, por toda la gente linda que los escuchaba y bailaba a su ritmo, y por mí.

Yotoco: Nato, Evan, Gabo, Gio y Sebastián

domingo, 9 de septiembre de 2018

A bailar con Los Hacheros

Se enfrió Nuyork. Hora de calentar la pista bailando con Los Hacheros. Una ventaja de la vida peripatética es poder agarrar calle y camino cuando surge el momento. Así que p'al Verlaine en el Lower East Side me voy a bailar. ¡Azúcar!


martes, 14 de agosto de 2018

Ideas de madrugada: Lost in Translation

Monté mi sala de cine en mi casita josefina. Estoy proyectando videos musicales y pensando en novelas para incluir en la lista de lectura para mi curso del otoño sobre el amor en la literatura. Como a menudo me sucede, se me ocurrió una buena idea de madrugada. Además de novelas puedo incluir cine. Total, el profe soy yo y a mis estudiantes siempre les gusta el buen cine. ¿Pero cuáles películas? Este video musical, para una canción de Cigarettes After Sex, me recordó la película Lost in Translation. ¿Quizá sea una buena opción? Creo que sí, aunque mucho de mi amor por esta película se debe al recuerdo de mi primer viernes en Tokio. Seguiré pensando. Tengo que decidir antes del jueves para dejar el plan del curso listo antes de irme a Islas Murciélago. Pero qué rico trabajar así de madrugada.

Nostalgias de Tokio

martes, 15 de mayo de 2018

Confesión a la Luna

"Yo puedo contar a la luna la tormenta de mi corazón", canta Sara con su melodiosa voz acompañada por la bandola de Mafer, el tambor alegre de Daniela y la batería con toque jazzístico de Lara. 

"Confesión" de Ladama es la canción de una mujer con el corazón herido que solamente puede confersarle sus sentimientos a la Luna. Los versos continúan:

    La luna es mi hombro.
    En la noche ella es mi confidente.

Mafer me envió un texto contándome que el vídeo de "Confesión" ya se ha lanzado y ha sido recomendado por Billboard como uno de los mejores nuevos videos de música latina alternativa.

Yo comparto el video sin más palabras, con simple deseo de escuchar bajo la luz de la luna:

   Eso es lo que tengo que decir.
   Ya va a amanecer.

"Que se abracen nuestros corazones" - Ladama

domingo, 6 de mayo de 2018

Ladama en el Teatro Littlefield

Quería alegría. Para mi dicha, las muchachas de Ladama Project regresaron, después de seis meses, a Brooklyn y se presentaron en el teatro Littlefield. Su nueva gira ya había pasado por Venezuela, Colombia, Canadá, Inglaterra y Louisiana. Este fin de semana le tocó su turno a Brooklyn. Y me tocó a mí. Cuando me encontré con las muchachas les di un abrazo fortísimo a cada una y me alegré pues percibí que querían verme también. Andaban elegantes: Mafer de vestido corto azul, Lara de macacão magenta, Daniela de conjunto albirojo, Sara de macaquinho negro con estampado de flores. Durante su concierto escuché a Lara en percusión, Dani en tambor alegre, Mafer en la bandola llanera y Sara en guitarra y voz. Las acompañaba Pat en el bajo. Desde "Porró Maracatú" hasta "Cumbia Brasileira," se me alegró el alma y sentí calorcito en el corazón y en el cuerpo. ¡Qué gusto escucharlas de nuevo en vivo! Después del concierto conversamos por largo rato en la noche brooklyniana. Aún saboreo su grata compañía y tertulia. Ladama crece y prospera. Las muchachas son aún mis alegres y cálidas amigas.

Porró maracatú

miércoles, 2 de mayo de 2018

Crónica: El segundo susurro del Savegre

A veces quisiera ser una gota de agua que confluye con todas las otras en el río de la Vida y desemboca en el mar de Amor. En ese mar, no hay gotas solas, ni sería yo una gota. Sólo hay mar y yo sería mar. 

Mientras llega esa experiencia mística o ese desenlace vital, sigo viviendo y escribiendo. Continúo sintiendo dolor y placer, tristeza y alegría, sea en los bosques, en los mares, en los lagos, ríos o en las ciudades. Sigo fluyendo, aunque a veces sienta que soy un remolino que no avanza.

Aquí comparto entonces mi nueva crónica en ViceVersa: "El segundo susurro del Savegre", secuencia de la anterior, "El primer susurro". 

Quisiera regresar a Dota y escuchar de nuevo la voz del Savegre. Además, hoy me dijo Pa que fue declarado el río más limpio del planeta. Lo creo. Sentir esa agua fresca en la piel es una delicia.

Aguas fluyendo hacia su mar (Foto: Andy Wraithmell ©)

lunes, 30 de abril de 2018

Crónica: El primer susurro del Savegre

Últimamente pienso mucho en el agua. En parte por el Tao Te Ching 8. En parte por la poesía de Rumi. Y en parte porque fuego soy y en el agua busco a mi ninfa. Aquí va otra reflexión acuática.

Estuvimos en familia en San Gerardo de Dota hace un año, entre montañas y bosque nuboso, a orillas del río Savegre. Entonces escribí esta crónica, ahora publicada en ViceVersa: "El primer susurro del Savegre". La semana que viene se publica el "segundo susurro". 

Aguas sabias y claras (Foto: Johannes ©)

jueves, 26 de abril de 2018

Suburbano: "No tener, ser"

No tener nada, ser todo: consejo que la Vida me ha dado una y otra vez, al dejar irse libre a quien amo, al soltar lo que anhelo. No tenemos nada, ni a nadie. Sencillamente somos y si queremos y nos queremos, nos acompañamos. 

Comparto mi segunda colaboración con la revista Suburbano, con este título extraído de un poema de Mia Couto, "No tener, ser". Mis colaboraciones seguirán publicándose quincenalmente, cada dos jueves. Esto me alegra e ilusiona.

Niñas jugando en Ayacucho: no se tienen, son amigas y hermanas (Foto: Yanina Patricio)

jueves, 19 de abril de 2018

Amor Suburbano

Me alegra compartir mi primera colaboración con la revista literaria Suburbano, editada en Miami por un peruano pero con proyección al mundo de letras Hispanoamericano. Es un texto cortico pero lleno de sentimiento: "'El amor, tal vez: leyendo a Mia Couto en Manhattan'". A principios de este año me propuse encontrar nuevos espacios para publicar un poquito de lo que escribo. Las nuevas colaboraciones quincenales que aparecerán Suburbano son para mí un honroso y alegre paso. Lo comparto aquí, un espacio más bien íntimo y anónimo. Si alguien lo lee, es un milagro, como el verde iluminarse de una vagalume o luciérnaga en la oscuridad nocturna del campo. ¡Salud!

Poemario Vagas e Lumes en una tarde de verano tardío

viernes, 6 de abril de 2018

Ritmos y sabores de una amistad: buenas nuevas y crónica

Primero las buenas nuevas: nació D.A.A, el bebito de mi amiga M. S.-A. Tanto la madre como el bebé se encuentran alegres y saludables. Ella me envió una foto muy tierna de su chiquito recién nacido. Mi crónica de esta semana, "Ritmos y sabores de una amistad," narra mi amistad con M y explica el contexto de esta noticia que comparto. ¡Felicidades! ¡Salud!

"Madre e hijo" (Foto: yolypeke)

domingo, 25 de marzo de 2018

Crónica: Daoísmo y amistad

"Hay amigos y amigas del alma que con una frase, o un verso, te aclaran la vida". Hace años mis amigos Niall y Leti, cada uno a su manera, me enseñaron sobre el camino daoísta. Acá comparto mi crónica al respecto: "Daoísmo y amistad: Niall Connolly en el Rockwood". Me llama la atención que Flavia, la directora de arte de ViceVersa Magazine y por tanto quien escoge las imágenes que acompañan mis crónicas, interpretó mi reflexión como una forma de dejar libre a quien uno ama. Por ello esta imagen: una rosa roja como la pasión yace solitaria sobre la arena grisácea frente a un mar de tonos mate. Tiene razón Flavia, la reflexión es en gran parte sobre ello. Pero es sobre algo más. Es sobre vivir sin luchar afanosamente por lo que no es para vos: no tenés que "conquistar" nada ni a nadie. Lo que podés hacer es disfrutar lo que sí es para vos porque viene naturalmente, sin resistencias, sin objeciones, sin dudas, sin obstáculos. Es sobre dejar que la Vida y sus ritmos fluyan y fluir con ellos, no en su contra. Es ser, dar y recibir con naturalidad, sencillez y suavidad.

Un amor frente al fluir de la Vida (Foto: Marco Verch ©)

sábado, 24 de marzo de 2018

Las estrellas de la Tierra

Abrí con emoción el paquete que me llegó por correo. Emily Grosholz me envió su nuevo poemario, The Stars of Earth (Word Galaxy Press, 2017). En realidad es una selección de los mejores poemas de sus tres obras anteriores más un poemario nuevo, A Year (2016). 

En la primera página de mi ejemplar, la poetisa me ha firmado una dedicatoria: "Para Daniel con agradecimiento por tu Loving Immigrants in America. Mis mejores y más cálidos deseos, Emily". 

Es una honra y un gozo recibir este regalo. Emily ha sido mi profesora, mentora y amiga por muchos años. Conocí su poesía y filosofía, su sensibilidad e inteligencia, su amor por su esposo y sus cuatro hijos, durante mis años de estudiante en Pensilvania. Desde entonces hemos mantenido una enriquecedora correspondencia. Somos de las pocas personas que todavía escribimos cartas, que encontramos en la correspondencia una manera de conversar y cultivar una amistad. Ella comparte conmigo el cuidado y cariño que hay en sentarte y escribirle a alguien de tu puño y letra un mensaje irreproducible, irrepetible, íntimo, como si le hablaras solo a ella, sabiendo que la carta demorará en llegar, que enviarla es un acto de fe y de confianza tanto en los ángeles que llevarán el mensaje como en la amistad que da sentido a la carta. Justamente porque demorará en llegar es que la carta tendrá valor.

Esta noche he decidido empezar a leer sus poemas desde el principio, desde su primer poemario, The River Painter (1984), el único que no he leído. Es el poemario de su juventud.

Ya he leído algunos poemas y he descubierto una mujer apasionada, aventurera e inteligente que viajaba por Inglaterra, Grecia y Francia, enamorada del mundo, rebosante de sensualidad, abierta a las posibilidades de los sentidos y del intelecto mientras caminaba por las montañas y los bosques, andaba en bicicleta por pueblos, ciudades y campiñas, estudiaba en bibliotecas y cenaba en jardines.

Sus versos me hacen pensar en una muchacha joven, llena de vitalidad, que quiere abrirse al mundo, que viaja y sueña, que florece y se deleita. 

Leeré con deleite yo también y viajaré a través de los versos de Emily. Compartiré lo más notorio que descubra.

El poemario y la orquídea

domingo, 18 de marzo de 2018

Crónica: Dos amigos en Mayrose Park

Comparto mi crónica de esta semana, Dos amigos en Mayrose Park. Ya había esbozado un borrador de la escena en estos Apuntes y Postales pero al pulirlo me di cuenta de que el señor desamparado es un ángel del amparo. Desposeído y sin albergue, sólo tiene amistad para ofrecer y es el regalo más valioso que hay.

Foto: hapal

jueves, 15 de marzo de 2018

Gratitud: Niall y nuestro ángel

Hoy Niall Connolly nos visitó en el campus. Lo invité para conversar sobre su arte como cantautor con mis alumnxs de un seminario sobre creatividad. Cuando él estaba a punto de iniciar su recital para mis estudiantes, sonó la alarma de incendios. Salimos al patio central del campus y allí nos encontramos con un ángel que nos guió en una aventura de cinco minutos por el campus. 

Regresamos a la sala de aula con la espontaneidad al tope. Entonces le sugerí a Niall que comenzara el recital con su canción "No Cause for Alarm". Luego tocó "Neighbour"  y conversó sobre cómo mezcla su vida y sus observaciones con sus letras. Continuó con "Brooklyn Sky," mi alumna G le pidió "A Song for James Connolly" sobre el líder obrero irlandés, y cerró con "Open Your Eyes," un poema a la belleza del momento presente y espontáneo. Ha sido mi mejor clase en mis años en Brooklyn.

Después del recital, nuestro ángel nos atendió con cariños y cuidados. Nos sirvió café y galletitas y nos acompañó con su agradable e inteligente conversación. Y hasta nos llevó a casa. 

Yo disfruté el momento presente con dos personas amadas: "Open Your Eyes!"

Sentí gratitud con Niall y con nuestro ángel de la guarda y con las bendiciones inesperadas que cada día me trae.

viernes, 9 de marzo de 2018

Crónica: Hielo, brumas y risas junto al Lago Prospect

Mi crónica urbana de esta semana, "Hielo, brumas y risas junto al Lago Prospect," relata tres experiencias recientes a orillas del lago. Las esbocé primero en estos Apuntes y Postales. Cerca de ese lago he vivido todo tipo de experiencias. Quien allí ha estado conmigo vive en mi corazón. En quien allí he pensado, también. Y miles de personas desconocidas me han acompañado.

Lago Prospect en Febrero del 2017

viernes, 2 de marzo de 2018

Es invierno aún: Tormenta y crónica

"A los lirios les gusta la lluvia", he pensado durante todo este viernes de tormenta en Brooklyn. Lo sé porque me lo contó una ninfa.

Hoy no los fui a visitar, como sí lo hice hace quince días, antes de escribir la crónica de esta semana, "Invierno en el Jardín Botánico de Brooklyn". Sin embargo pensé en ellos, allá en su estanque, disfrutando la lluvia. 

Y como perpetuo aspirante a poeta romántico, salí a caminar por el Parque Prospect. Quise experimentar la tormenta: sentir las gotas frías de lluvia en mis manos y las ráfagas de viento en mi rostro. Cuando la lluvia se convirtió en nieve, quise observar los copos danzando en el aire y escuchar el canto del invierno entre las ramas sin hojas de robles y olmos. 

Marzo ha llegado. Es invierno aún. Como relato en la crónica, intento vivir el presente y disfrutar su belleza, no adelantar estaciones, ni anticipar la Primavera, ni forzar experiencias, ni precipitar florecimientos. Todo a su tiempo. Hoy disfruté el día que el invierno me trajo.

Y ahora a disfrutar la noche: aspiro a poeta romántico pero no soy trágico. ¡A bailar con Yotoco!

Las flores rebeldes de mi crónica invernal

jueves, 1 de marzo de 2018

Celina y Alanis

"En una relación siempre hay uno que quiere y otro que se deja querer". Algo así dice el enamorado de Celina, personaje principal, en la película Cómo funcionan casi todas las cosas (Argentina, 2015). Celina es una trabajadora de peaje en una carretera o ruta de San Juan, Argentina, que ya casi ningún vehículo recorre. Cuando su padre fallece y ella decide ir a Italia en busca de su madre, a quien nunca conoció, el enamorado se enoja tanto que la insulta y la deja violentamente. En realidad, no sabía quererla. Celina, falta de amor, sola en el mundo, busca su camino y poquito a poco lo encuentra.

Recordé esta película mientras miraba otra, Alanis (Argentina, 2017) en el festival de cine latinoamericano Neighboring Scenes del Lincoln Center. Alanis es una muchacha de Cipoletti, Río Negro, que llega a Buenos Aires embarazada y embaucada por un tipo para trabajar como prostituta. La película nos muestra tres días en la vida de la muchacha. Ya ha nacido su hijo y es trabajadora sexual en un apartamento que comparte con una amiga. Pero una intervención policial, en vez de ayudarla, la lanza a una situación aún más peligrosa y precaria en las calles de Buenos Aires. Alanis, falta de amor, sola en el mundo, busca su camino pero no lo encuentra. Y sin embargo, es valiente, resiliente y amorosa. Cuida a su hijo como una leonesa en medio de la indiferencia e hipocresía social.

Después de la proyección, en la recepción inaugural del festival, comenté la cinta con Deb, Iza y Fla. Es un filme duro, realista. Las amenazas de desempleo, violencia, explotación y secuestro del hijo se sienten en todos los rincones. Sabés que la chica es fuerte pero no encontrará salida en su contexto social y político.

Ahora pienso en Celina y Alanis: dos mujeres solas, vulnerables, perseverantes, valientes, amorosas, sensibles. Quieren y merecen que las sepan querer.

domingo, 18 de febrero de 2018

Crónica: Ojos enloquecidos de amor

Sin que yo lo planeara ni me percatara de la coincidencia, mi crónica "Ojos enloquecidos de amor" se publicó en el día de San Valentín. En realidad esa fecha no la tengo presente, pero cuando salió el texto se me ocurrió que podía parecer anti San Valentín, o por lo menos anti enamorados. Le conté esto, medio en broma, a la Divina. Pero ella me contestó: "No es anti San Valentín. El amor es válido en todas sus formas, aunque sea el de una mujer (golpeada por sabe qué) hacia su peluche". Tiene razón. En realidad cuando vi a la mujer de la crónica pensé que el dolor, el amor y la ternura conviven en todos los corazones.

¿A este loco todos le huyen en el metro?

Domingo luminoso con Bicho de Pé

El sol resplandece en la nieve acumulada y el domingo se llena de luz y alegría. Amenizo la mañana con un café negro, hummus, zeit & zaatar, aceitunas marroquís y pan pita mientras escucho música forró de Bicho de Pé, otra maravilla de música brasileña que me presentó la garota vagalume. ¡Qué delicia comenzar la mañana así!

 (Atención a la canción en el minuto 36:25)

viernes, 16 de febrero de 2018

Noche de cantautores en Fawkner

La guria de Floripa tendría pocas horas en su paso por Nueva York. Le pregunté si quería ver algo en especial.

--Quiero ver Brooklyn através de tus ojos, me respondió. 

Era de noche y llovía.

--Vamos a la noche de cantautores en Fawkner--le sugerí. --La organiza mi amigo Niall Connolly. Te va a gustar.

Nos bajamos del tren F en la estación de Bergen Street, en el barrio de Boerum Hill, subimos a la calle Smith y corrimos hasta Fawkner para no mojarnos mucho.

Cuando entramos al bar, Warren Malone cantaba con su voz aguda y cálida una pieza nueva que quizá aparezca en  el nuevo álbum que está grabando. Algo parece sangrar en su corazón pero responde con ironía, como en "Love is Such a Monster". Es un inglés sentimental y luchador.

Niall ya había tocado y escuchaba. Me alegró verlo pues hemos tenido pocas chances en los últimos tres meses. Lo abracé y se lo presenté a la guría. Se nos unió Dee. Ali ya estaba entre la gente. Escuchamos todos juntos la sucesión de cantautores. 

Más que ver Brooklyn através de mis ojos quise que la guría al menos escuchara un poco de Brooklyn através de mis oídos. Disfrutó y se llevó sonidos irlandeses, ingleses y brooklynianos consigo a Florianópolis.

jueves, 15 de febrero de 2018

Día de la Mujer Mexicana

"Hoy es el Día de la Mujer Mexicana" me contó esta noche la Princesa Chipotle. Le deseé felicidades. Y así se las deseo a todas, a las que conozco y a las que espero conocer: ¡Feliz Día de la Mujer Mexicana! Y mesoamericana, caribeña, latinoamericana, ibérica, europea, asiática, africana. ¡Felicidades!

domingo, 11 de febrero de 2018

Entre amigos después del baile

Quise bailar al ritmo de Yotoco el sábado de carnaval. Fue una celebración colombiana y boricua, en vez de brasileña, pero igual de alegre para mí. Además de que tocaban mis amigxs - Sebastián, Nato, Gabo, Geo y Evan - sabía que podría bailar con Elisa, Chris, Madi, Karen y el resto de nuestra gente. 

Así fue. Aunque Barbés se llenó a reventar, encontramos pequeños espacios frente a la banda para bailar cumbia, plena, bomba y fusiones con chachachá, funk y otros ritmos. Músicos y bailarines gozamos juntos.

Después del baile nos sentamos a tertuliar en los sofás rojos junto al ventanal al frente del bar. Conversamos de todo un poco. En un momento, Sebastián dijo sobre nuestro grupo de amigxs:

--Creo que todos estaremos en Nueva York juntos por mucho tiempo, así que prepárense para que seamos como una familia.

Eso me llenó el corazón. 

Ya tengo una familia irlandesa en Nuyork: Clare, Niall, Jen y sus familias McCarthy, Connolly y Smith. Ahora siento que vamos forjando una familia latinoamericana con gente de Colombia, Puerto Rico, México, Venezuela y otros lugares.

Soy rico en familias, cuidados y amores.

Yotoco en vivo (Foto: yotocomusic.com)

sábado, 10 de febrero de 2018

Crónica: Mi Jardinero Fiel

Comparto otra crónica familiar, Mi Jardinero Fiel, sobre el amor y los cuidados florecientes. Es la última escena antes de haber salido de San José hace un par de semanas. Acompaño esta entrega de una foto que me mandó mi Jardinero desde San José después de que llegué a Brooklyn. Son grupos de ángeles reunidos en la veranera.

A veces, como esta noche cinéfila, me hacen pensar en mi película favorita, Der Himmel über Berlin de Wim Wenders: El cielo sobre Berlín o Las alas del deseo.

Foto: R. Campos

martes, 6 de febrero de 2018

Crónica: Luz lectora

Comparto mi crónica de la semana pasada en Viceversa Magazine, "Luz lectora", sobre mi abuela luminosa. Es un perfil personal, resultado de conversaciones recientes con ella en su casa en San José.

Me satisface compartir la crónica, además, porque la fotografía que la ilustra es de mi amiga Emília, fotógrafa brasileña (Instagram: @emilia.silberstein). Hace mucho que sigo y admiro su obra en fotografía y cinematografía. Cuando nos vimos en noviembre pasado en Río de Janeiro, le propuse que colaboráramos combinando una fotografía suya con una crónica mía. Aceptó. Intercambiamos varias ideas, primero cenando comida árabe en la Praça Nelson Mandela en el barrio de Botafogo y luego tomando café en el patio del Instituto Moreira Salles en el barrio de Gávea. Yo había visto ya dos fotos suyas de mujeres lectoras y se me ocurrió la idea de un perfil sobre mi abuela Luz, lectora ávida e inteligente. Este es el resultado. 

Gestación de la idea en el Instituto Moreira Salles, Río de Janeiro

jueves, 25 de enero de 2018

Crónica: "Loquito" en el baúl de los recuerdos

Esta crónica urbana, "Loquito" en el baúl de los recuerdos, es más juguetona que otras que he publicado en ViceVersa Magazine.  Todos mis compas de generación ticos  recuerdan el programa de radio al que se refiere el título. A su vez, el programa tocaba esta pieza al principio como su banda sonora. El vídeo me lo envió una excompa del cole, Ana Ruth, cuando leyó mi crónica. Gracias Anita: se me había olvidado la pieza y me reviviste más recuerdos al enviármela.

martes, 23 de enero de 2018

Crónica: El momoto cejiceleste

Vimos un destello turquesa destacar contra el follaje glauco en el lindero trasero de La Libélula. Se internó entre las ramas del árbol de tamarindo y no salió. Nos acercamos despacio, sin ruido ni movimientos bruscos, a la cerca. Desde allí vimos posado en una rama del tamarindo al momoto cejiceleste. Supongo que es el mismo amigo y maestro sobre el que escribí a fin de año y que la semana pasada retraté en esta crónica urbana: El momoto cejiceleste. Me alegró verlo de nuevo. Se quedó quieto por largo rato hasta que voló a la copa de un roble y luego en dirección al árbol de toronja de nuestros vecinos. Espero reencontrarlo en otra visita.
 
Eumomota superciliosa (Fuente: The Internet Bird Collection)

jueves, 11 de enero de 2018

Crónica: Luz presente en La Libélula

Comparto mi primera crónica de este año en la revista ViceVersa: Luz presente en La Libélula. Va acompañada de una foto de fines del 2014 en La Libélula, nuestra chacra familiar, en Tárcoles de Garabito, Puntarenas.

La Libélula, diciembre 2014 (Foto: X. Campos)